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Extras del coche: ¿los declaro o no en la póliza?

extras del coche

Cuando vamos a comprar un nuevo automóvil, es posible que muchos de nosotros estemos atraídos por la posibilidad de agregar algunos accesorios que normalmente no vienen de fábrica, y claro, que no aparecen en nuestros planes… ni en los de la aseguradora. En efecto, la cuestión es que los extras del coche pueden modificar la valuación del mismo, y con ello, la cantidad de dinero que deberemos destinarle a la póliza de seguro todos los meses.

¿Qué pasa con los extras del coche?

En este sentido debemos decir que cuando vamos a contratar un nuevo seguro de automóvil, sabemos que por lo general la compañía pide información sobre las características del vehículo, de forma que pueda establecer un costo para la póliza. El problema es que cuando agregamos los famosos extras del coche, esta valuación puede verse modificada, y lo más usual es que terminemos pagando más todos los meses.

En cualquier caso, nosotros te recomendamos incluir todos los accesorios en tu póliza de seguro, pues los extras del coche representan una cantidad de dinero minoritaria cuando pensamos en lo que es el valor que se le asigna al automóvil por la aseguradora. Elementos como el techo solar, las llantas de aleación, el GPS integrado, o también el sistema de Bluetooth, son algunos de los que podemos llegar a sumar a nuestra declaración.

Ahora bien, la cuestión es que los extras del coche pueden modificar de forma mínima lo que cuesta un coche si lo comparamos con su valor original, pero se trata muchas veces de accesorios que no podremos recuperar si se incendia, o lo roban. Por eso es que aconsejamos que todos los extras del coche, incluso aquellos que solo a veces lleves contigo en el vehículo, los declares para que pasen a formar parte de la póliza, incluso cuando eso encarezca su precio final.

Otro detalle no menor a tener en cuenta cuando de asegurar los extras del coche tiene que ver con que incluso algunas compañías ya mismo distinguen entre los accesorios de serie, que son aquellos que vienen con el automóvil, y accesorios no de serie, aquellos por los que tenemos que pagar un precio adicional, ya sea al propio fabricante o a alguien que los instale posteriormente, aunque en todos los casos es mejor declararlos para evitar problemas más tarde.